http://www.elnorte.com/internacional/Articulo/693540/
Beijing, China (22 noviembre 2006).- Un soborno de 2 mil 800 años de antigüedad volvió a ver la luz en China cuando seis campesinos encontraron en una provincia dos urnas de bronce con inscripciones que narran una "mordida" milenaria.
En momentos en que el Gobierno chino trata de contener una epidemia de corrupción entre funcionarios del Partido Comunista, el caso del noble Zhou Sheng y el funcionario judicial Shao Bohu llegó a poner el dedo en la llaga.Según los arqueólogos que descifraron las inscripciones, en el año 873 antes de Cristo, Sheng fue acusado por una población enfurecida de apropiarse de sus tierras y esclavos, contó ayer a la prensa Wu Zhenfeng, miembro del Instituto de Arqueología de Shaanxi.
El Imperio envió entonces a Bohu al feudo de Sheng a investigar, pero el noble logró sobornarlo con un jarrón de bronce y un gran instrumento de jade para sus padres, afirmó. Sheng no recibió ningún tipo de sanción, continúo Zhenfeng, y entregó al investigador un Gui de jade, una especie de tablilla puntiaguda propia de los gobernantes, en compensación por su "amabilidad".
A 2 mil 800 años de distancia, al menos 67 mil 500 funcionarios comunistas chinos han sido castigados desde el 2003, cuando el Presidente Hu Jintao arrancó una campaña contra la corrupción.